Respecto a los restaurantes, destacaría el famoso Steirereck, con 2 estrellas Michelín y posicionado como el 11 mejor del mundo, sin duda merece una visita no solo por la comida sino también por el moderno edificio y maravilloso entorno en el que se encuentra. También merece la pena destacar Le Moët, un gastro bar cercano al edificio de la ópera que me encantó (otro día os hablaré del champagne Moët Chandon del que me declaro fan incondicional, pero eso merece una entrada aparte).
En cuanto a hoteles, me quedo con dos: Fleming's Deluxe hotel, un moderno cinco estrellas con ducha acristalada en mitad de la habitación y ciertos detalles que lo hacen especial, y el más clásico Grand Hotel Wien, elegante y muy bien situado a escasos metros del edificio de la ópera.
Los looks que podéis ver: oversized coat, burgundy bag, cuero, inspiración militar y off shoulder (sobre esta tendencia tan de moda consistente en llevar el abrigo apoyado por encima de los hombros haré una entrada más elaborada, de momento os dejo un pequeño aperitivo...). En cuanto al outfit elegido para la ópera, me decanté por un siempre infalible LBD (little black dress) de Versace, pendientes de Armani y colgante de Carolina Herrera. Espero que os guste!!